

Fotografía: Guido Adler
BOGOTÁ, UNA EXTENSIÓN DE LOS RULOS DE FITO
Podríamos decir que lo que pasó la noche del 12 de junio de 2026 en el Movistar Arena de Bogotá, fue inexplicable o mágico, pero como estamos hablando de música debemos ser más aterrizados y decir que lo de Fito Páez y su banda fue majestuoso.
Fito tenía una consigna clara en la capital colombiana y era la de ofrecer su corazón en cada canción, en cada palabra que compartía al público, pero la música es mágica y Fito, ´revoleando la cabeza de aquí para allá´, generó una gran mística en el ambiente y conectó miles de almas que sin conocerse se abrazaban, saltaban y cantaban en lo que fue una comunión en esta ´Ciudad Liberada´.
El show lo podría definir una canción, que además Fito la tocó por primera vez en Bogotá, y fue una de esas sorpresas que encantó, ´Paranoica fierita suite´, una montaña rusa sonora que circuló constantemente en el aire y fue penetrando los sentidos de los asistentes hasta llevarlos a un delirio musical que terminó en un agite de trapos en todo el recinto.
Fito, como siempre elegante en el escenario, se mostró en muchos pasajes del concierto como un director de orquesta, y no era para menos, el setlists que presentó tuvo versiones que se sentían como si fuera un concierto íntimo, como si estuviéramos en la sala de casa con luz tenue y acompañados de un buen vino, y aunque no era una sorpresa el escuchar sus canciones más conocidas, sí sorprendía el impacto que estas versiones generaban en el público de Bogotá, nadie tenía que explicar nada de lo que pasaba, solo eran momentos para sentir y escuchar pasajes instrumentales casi desgarradores… sí, estaba ocurriendo, ´las bestias nos juntamos´ en el Movistar Arena a cantar y llorar, porque todo hay que decirlo, una que otra lágrima se veía en los asistentes con canciones como ´Y dale alegría a mi corazón´ con toda la banda cantando al lado de Fito y animando al público a sumarse con ímpetu en cada coro. Algo similar ocurrió con ´Yo vengo a ofrecer mi corazón´, una versión casi ajustada a la del disco, pero con un final instrumental estremecedor que sin duda alguna nos sacudió.
Bogotá siempre será una extensión de los Rulos de Fito, y cómo no, esta ciudad ha profesado amor por el cantante que siempre viene a conectar y a permitirnos llegar al Centro de Su Corazón, por ello, el show de hoy quedará marcado como uno de los mejores que ha dado el rosarino en Colombia. ´Aceptémoslo´, fue sublime. Gracias Fito y Salud Bogotá.





